Gili Islands, Paraíso Low Cost

Las Islas Gili es a los destinos de viaje en Indonesia lo que los huevos fritos a la gastronomía: sencillos y fáciles de elaborar, pero honestos y deliciosos en su humilde concepción. Las Gili no tienen la personalidad de Sulawesi o Flores, ni los arrecifes y la biodiversidad de Komodo o Borneo. No esperes ser el único occidental de la isla porque todo está netamente orientado al turista; pero podemos asegurar que si alguna vez has soñado con playas tropicales de postal y aguas transparentes llenas de peces de colores, estas islas colmarán tus deseos y expectativas más que de sobra. Para nosotros es una alternativa a la masificación del sur de Bali y un complemento perfecto donde relajarse si estás viajando por la cercana isla de Lombok.

Mas playas

Mala pinta no tiene la isla ¿no?

Si nunca has estado en este país, las Gili son un buen pistoletazo de salida: podrás apreciar la picaresca y la guasa que se gastan los indonesios sin sentir que intentan metértela doblada cada vez que bajes un poco la guardia. De hecho, aunque no la bajes, te la van a meter igual. No queremos dar un mala imagen de Indonesia ni muchísimo menos. Hemos hecho un par de incursiones y estamos deseando repetir. En general la gente suele ser maravillosa, poseen una energía y un concepto lúdico de la vida como pocas veces hemos sentido en esta zona del mundo, y en cuanto uno se aleja de las zonas más contaminadas por el turismo, la amabilidad y hospitalidad de los locales sorprende por lo efusiva y sincera. Por supuesto, cada región tiene su particular idiosincrasia (poco tienen que ver Banda Aceh en Sumatra con Kota Ambon en las Molucas), pero la calidez y la alegría de vivir que rezuman los Indonesios es un rasgo distintivo que cualquier viajero que haya visitado esta constelación de culturas con cierta calma constata habitualmente.
Dicho esto, son unos auténticos pillos; magos del regateo y del encantamiento de serpientes. A no ser que te sobre el dinero y la paciencia hay que andarse con mucho ojo, y mientras más turística sea la zona, más “karma del bueno” y sonrisas hay que gestionar. Supongo que muchos residentes en España que nos lean habrán estado en Marruecos. En lugar de cabras y oásis, hay corales y verdor exhuberante, pero en lo tocante a la personalidad de sus habitantes, uno se sorprende retratando situaciones y anécdotas comunes: Gente apasionada y sencilla, que inyectan con un capa de entusiamo asilvestrado cualquier acontecimiento que les rodea.

Pescador local

Su paisaje y su gente: Lo mejor de Indonesia

Volviendo a las Gili, se trata de un archipiélago compuesto de tres pequeñas islas. La de mayor tamaño es Gili Trawangan, en medio se encuentra Gili Meno y por último, casi tocando la costa de Lombok, Gili Air. La mayoría de guías y gente consultada suelen coincidir en que Gili Trawangan es la “isla de la diversión”, lo más parecido a Bali y el destino ideal si eres un veinteañero rubito con un nivel hormonal parejo al de un gorila en celo. Para gente de más edad o con dosis de testosterona más recatada, las otras dos islas son destinos mucho más acogedores: Gili Meno quizá demasiado (no en vano le llaman la “Honey Moon Island”, así que ya os podeis imaginar el fiestón), y Gili Air es donde creemos que se ha conseguido alcanzar el equilibrio perfecto entre la población local y la influencia de la infraestructura turística. La oferta hotelera y de restauración es amplísima, desde bungalows de lujo hasta casas de huéspedes sencillas, pero en general no rompen la armonía del paisaje y se funden perfectamente con la arquitectura local. Las vigas y travesaños de bambú y los techos de hojas de palmera, cocotero o fibras similares tienen un papel prepoderante aquí. Muchos de los bungalows están construidos sobre pilares elevando la planta baja del suelo, lo que permite crear un espacio donde la brisa marina circula refrescando el interior de las casas. En caso de lluvia intensa (algo muy típico en zonas monzónicas como éstas) evita además que la estructura se inunde y se llene de barro, manteniendo gente, muebles y bienes perecederos a salvo de la humedad y el moho.

Vigas de Bambú

Vigas de bambú, un material versátil y estéticamente único.

Un detalle extra a tener en cuenta es que el tráfico rodado a motor no está permitido. En realidad no lo necesitan, puesto que el tamaño de las islas permite hacer casi cualquier trayecto cómodamente a pie o en bici. A no ser que tengas que transportar algo muy pesado o quieras hacer la “turistada”, en cuyo caso puedes utilizar unos pintorescos carros tirados por poneys (cidomo).

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Mi carro, me lo robaron.

Como decimos, el turismo es el principal motor económico de estas comunidades. Sin embargo, en el caso de Gili Air otras fuentes de sustento como el cultivo de cocoteros, la pesca o la ganadería permiten que ésta mantenga una personalidad única dentro de las tres islas. No hay más que alejarse un poco de las playas principales y perderse en el interior o en la costa oeste para comprobarlo. Si se explora un poco, se pueden encontrar establecimientos con auténtico sabor y precios locales, algo que no deja de ser curioso para tratarse de un trocito de tierra al que se le denosta a veces por ser “demasiado turístico” y cuyo perímetro se puede recorre andando en noventa minutos. Gili Air presenta además las mejores playas del archipiélago, así como interesantes zonas de snorkel, así que nuestra elección como imaginaréis no resultó muy dificil.

Caballo y dueño

Y es que amigos, ¿con paisajes así quién no querría darse un paseito por aquí?

Llegar no resulta difícil, precisamente por eso se ha convertido en un destino tan solicitado. La manera más habitual es viajar en embarcaciones ligeras (o como ellos los llaman eufemísticamente “fast ferrys”), que parten desde varios puntos de la costa sureste de Bali. Si estás en Lombok lo mejor es tomar alguna de las embarcaciones públicas que salen del pequeño y sucio puerto de Bangsal, al norte de la isla. Puedes fletar un barco “charter” para ti solo, pero prepárate a regatear o ser sableado inmisericordemente. Al llegar al puerto decenas de locales te abordarán para intentar venderte este tipo de pasajes privados a precios abusivos. Evítalos como puedas y compra el billete a la concesionaria pública que gestiona el trayecto. Tendrás que esperar un rato a que se llene la embarcación, pero la diferencia de precio es abismal (10.000 rupias, 0,65 € frente a los 40 € o más que te puede costar un bote privado). Conviene que llegues lo antes posible en la mañana al puerto, y ten en cuenta que el último bote público con destino a Gili Air sale a las 16:30.
Los Indonesios funcionan muchas veces como una pequeña cooperativa mafiosa, sobre todo en sitios de paso como éste. Taxistas, agentes de seguridad, vecinos… todos son amigos o parientes que pueden salir beneficiados en este juego del gato y el ratón en el que siempre cae algún incauto. Hay un precio local que dificilmente obtendrás, eso hay que tenerlo claro, pero tampoco se trata de que te expolien como si el dinero te saliera por las orejas. En el caso de Bangsal, es posible que te manden a Dios sabe donde a comprar los billetes (“Dios sabe donde” normalmente suele coincidir con la agencia o el tenderete de un colega). Mantente incólume y busca por tu cuenta. La billetería oficial para Gili Air está al final del muelle, justo a lado de la playa donde parten los barquitos. Incluso después de haber comprado el pasaje, intentarán sacarse un “extra” aconsejándote tomar alguno de los de barcos que transportan material y locales a las islas delante de tus narices y que por supuesto, – “saldrán mucho antes que el oficial amigo, ¿para que esperar si solo tienes que pagar 5000 rupias de más?, que es eso para ti amigo, ni es dinero ni es nada”-. Por supuesto, en tu mano está colaborar con este “uso y disfrute del turista” o mantenerte en tus trece (ya pagué por un servicio y no me da la gana de pagar más). A fin de cuentas, nadie te va a obligar a hacer nada que no quieras. Afortunadamente un amable “no, gracias” acompañado de una enorme sonrisa suele ser más que suficiente para alejar a los moscones y buscavidas. Indonesia es así, y este tipo de experiencias forman parte del pack “todo incluido”. Conviene que nunca se te olvide esto si no quieres que tus vacaciones acaben siendo una frustrante pesadilla.

Barco A Gili Air

Zarpando por fin! Si pasáis la prueba de aguantar el mamoneo de los locales en el puerto de Bangsal os dan el titulillo de Santo Job.

El trayecto en barco a Gili Air no llega a diez minutos. Una vez en la Isla si no has reservado nada la regla está clara: Mientras más te alejes del puerto, más baratos serán los alojamientos. Esto significa que en la zona centro y norte de la isla puedes encontrar bungalows casi a la mitad de precio que en la zona sur. Así que tú mismo. Lo más aconsejable es caminar e ir preguntando (y regateando) en los sitios que te vayan apeteciendo. Llegará un momento en que la relación calidad/precio te satisfaga. Insistimos en que si quieres ir a tiro fijo lo mejor es que vayas directamente hacia el norte. Para orientaros un poco, nosotros conseguimos un bungalow bastante amplio y resultón al lado de la playa principal, con piscina, baño privado y desayuno por 250.000 rupias (unos 16 € la noche, febrero 2014). Si tu presupuesto es ajustado puedes conseguir habitaciones en albergues o casas de huéspedes por mucho menos dinero (75.000 – 100.000 rupias).

Gili Air con Lombok y Volcán Rijani al fondo

un chapuzón al lado de nuestro bungalow. Al fondo Lombok y la falda del volcán Rijani

¿Y que se puede hacer en Gili Air? Pues nada más y nada menos que darle espacio al muñequito hedonista que todos llevamos dentro. Playa, descansar con una cerveza Bintang bien fría en la mano, más playa, paseos por la orilla, siesta, lectura, dar una vuelta por la isla… Todo lo que uno siempre hizo en Torremolinos o Punta Umbría con la familia, pero en un entorno un poquito más paradisíaco. Simplemente relax.

Disfrutando

Para eso se viene aquí señores, a tocarse los…

Mas playas

¡siempre soñe con tener una foto en un sitio así!

El snorkel en las zonas norte y este de la isla merecen la pena y la visibilidad es estupenda. Por desgracia, la mayor parte del coral se haya en un estado penoso. Decadas de pesca con dinamita lo han dejado hecho una calamidad, pero todavía quedan algunos parches de calidad e incluso en algunas partes están llevando a cabo proyectos de regeneración muy interesantes. Sin moverte de la orilla podrás ver peces mariposa, peces globo, peces payaso, cirujano, peces loro, serpientes marinas, langostas o incluso, con una pizca de fortuna, tortugas marinas. El buceo tampoco está mal. Nosotros no tuvimos la oportunidad, pero algunos amigos que han hecho inmersiones aquí recomiendan esta escuela de buceo en Gili Air. De nuevo, la posibilidad de ver una variada fauna, incluidos tiburones de arrecife o tortugas marinas, está casi asegurada. Como decíamos al principio, no es Komodo, Raja Ampat ni Sipadan, pero si nunca antes buceaste en Indonesia te parecerá que estás en el cielo de los submarinistas.

Playas y Snorkel

Ese puntito a lo lejos soy yo buscando bichejos marinos.

En cuanto al paisaje terrestre, la mayor parte del territorio está ocupado por cultivos y palmerales, aunque hay una zona relativamente salvaje con vegetación autóctona en la costa oeste y la parte interior. En Gili Trawangan quedan retazos del bosque tropical seco original alrededor de la colina que se asienta al sur y las vistas al atardecer del Volcán Rijani en Lombok bien merecen la subida.

Paseo por el interior de Gili Air

Merece la pena perderse un poco en el interior de Gili Air y disfrutar de un paisaje de sabor más local

Como curiosidad destacar que éstas tres minúsculas islas así como la vecina Lombok son el hogar de una espectacular araña, la Nephila vitiana. Pertenece a un genero conocido como “arañas de seda de oro” que contiene a alguno de los arácnidos más grandes del planeta. Son típicas de zonas cálidas y ostentan un curioso record en el mundo animal: poseen uno de los mayores dimorfismos sexuales que se conocen en la naturaleza. La hembra puede llegar a tener un tamaño de 10 centímetros con sus patas extendidas y construye telas inmensas de una seda muy resistente donde quedan atrapadas sus presas. Hay registros de depredación de pequeños pájaros y murciélagos por parte de estas especies, ¡así que con eso queda dicho todo!. Al contrario que la hembra que suele permanecer largos periodos de tiempo en el mismo lugar, los macho son más bien errantes y además de no tener casa propia poseen un tamaño cinco veces menor que él de su compañera. Para que nos hagamos una idea de la alucinante desproporción, trasladando este dimorfismo a los humanos, el hombre debería tener el tamaño de un koala para cumplir una relación semejante. Las presiones evolutivas que han dirigido esta diferencia en tamaño no se conocen aún con claridad, aunque parece que están relacionadas con la reproducción, el cortejo y la busqueda de pareja. El sexo que se dispersa y busca pareja activamente (en este caso el macho) se beneficiaría de una capacidad de desplazamiento mayor al ser más pequeño y ligero, mientras que la hembra podría beneficiarse de un aumento de tamaño que le permitiría obtener más y mejores recursos para sus huevos y crías.

Nephila vitiana, hembra

Nephila vitiana hembra. Bicharraco

Si tenéis interés en ver a estos gigantes de la naturaleza, en la parte oeste de la isla se pueden encontrar fácilmente. Solo hay que seguir el sendero que parte a la izquierda del muelle.  Suelen construir la tela en torno a las vallas de madera y los arbustos costeros que conforman el paisaje de esa zona. Nosotros pudimos disfrutar de este caso extremo de “guerra de sexos” al poder ver juntos al macho y a la hembra en una misma tela. Os dejamos debajo en exclusiva las imágenes previas al “apareamiento”. No queráis saber como se las apañan los pobres machos. Y si lo hacéis, aquí tenéis la respuesta.

Buscando Arañas

Frikazo buscando arañas

Nephila vitiana hembra y macho diminuto encima

Nephila vitiana hembra y macho diminuto. El macho se observa justo encima del abdomen de la hembra.

Las Gili no engañan. Ofrecen justo lo que insinúan, ni más ni menos. Descanso, buenas playas y lujo tropical al alcance de todos. Que no es poco. A nosotros nos encantó la experiencia como neófitos que somos. Y aunque ya estemos maquinando futuras incursiones más remotas es un lugar que recomendaríamos sin dudar. Está claro que Indonesia engancha, para bien o para mal.
Saludos Flamencos y terimah kasih (gracias) por leernos!

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Atardecer en Gili Air, con Gili Meno al fondo.

Miguel & Lu

p.d. Debajo de los comentarios tenéis la galería que hemos creado con éstas y otras fotos de nuestra estancia en las Gili

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