Aires del sur: caminando por los Southern Ridges

Han pasado ya seis meses en Singapur y todavía nos sigue fascinando la cantidad de parques y zonas verdes que hay en esta ciudad. Uno de los más bonitos y todavía no demasiado popular es el recorrido de HortPark & Southern Ridges. Como su propio nombre indica, es un área situada al suroeste de la isla y se compone de una sucesión de parques que se unen mediante una ruta de alrededor de 10 km. La mayoría de los parques se encuentran situados en elevaciones que forman una sucesión de colinas a lo largo del recorrido (de ahí el nombre de Ridge = Crestas). El recorrido completo abarca desde la estación de Kent Ridge MRT, en la NUS, hasta la de HarbourFront. Hacia la mitad de este recorrido existe una derivación dirección sur que conduce hasta el Labrador Park, completando la oferta de parques en la zona. Nosotros hemos hecho los recorridos completos, pero el que más hemos disfrutado y en el que nos centraremos en este post es el tramo desde Alexandra Arch hasta HarbourFront. Primero lo hicimos nosotros y luego llevamos a la familia en la visita navideña, y en ambas ocasiones hemos disfrutado mucho del sitio!

Mapa del recorrido completo de HortPark y Southern Ridges, además de la bajada a Labrador Park

Mapa del recorrido completo de HortPark y Southern Ridges, además de la bajada a Labrador Park. Fuente: National Parks Singapore

El inicio de este tramo se hace desde Alexandra Road, y tomando como partida el puente de Alexandra Arch que conecta HortPark y Telok Blangah Hill Park, un puente peatonal por encima de la gran avenida, de unos 80 m de largo, y el encargado de introducirte en ese recorrido y evadirte del mundo de los coches tan presente en otras áreas de la ciudad.

Inicio del puente peatonal Alexandra arch

Inicio del puente peatonal Alexandra arch

Antes de seguir andando por este parque, no podemos dejar pasar por alto una mención a una singular obra de arquitectura que linda con Alexandra Road justo a la altura de la ruta, el The Interlace. Este Condominiun está recién acabado, y ha sido diseñado por el estudio OMA (Office for Metropolitan Architecture, de la cual uno de los socios y fundadores es el famoso arquitecto holandés Rem Koolhaas) para una de las mayores empresas promotoras en Singapur, CapitaLand. Es curiosa la sensación que produce el diseño de este edificio, o de este conjunto de edificios, con gestos muy sencillos y claros, cuando uno pasea cerca, pareciera como si una maqueta de un juego de niños por fin hubiera conseguido una estabilidad en una forma determinada. Pero lo curioso y lo que más nos gusta es que el equilibrio tiene un aire inestable. El conjunto está conformado por un módulo base de seis plantas de altura que se repite apilándose a lo largo del plano horizontal y vertical hasta 31 veces. Estos bloques entrelazados y apilados van dejando espacios entre ellos, no solo conformando patios y plazas a nivel del suelo para los habitantes del condo, si no también verticales para permitir que el viento pase, y los espacios sean más frescos, cosa tan importante en estos climas tropicales, y lo que acaba diferenciando en mucho a los espacios de calidad. El conjunto supera los mil apartamentos, actualmente a la venta y/o alquiler, parece que hay algunos pisos piloto, ya os contaremos si vamos (solo a verlo claro, echad un vistacillo a los precios y ya nos decís, jeje).

Bloques que se modulan para formar el gran condo!

Bloques que se modulan para formar el gran condo!

Volviendo a los Southern Ridges, la primera parte del camino una vez pasado el Alexandra Arch te va deslizando a través de un sistema de pasarelas llamado Forest Walk; Es una sencilla estructura metálica que eleva el camino y te permite pasear entre un magnifico y bien conservado bosque tropical secundario, pero desde un plano al que no estamos acostumbrados, mucho más alto de lo habitual, casi a la altura del dosel arbóreo. Este diseño permite pasear sin molestar demasiado a la flora y la fauna del lugar, ¡y es muy bonito! Además la construcción no resalta demasiado en el conjunto, tocando el suelo para apoyarse solo lo justo y necesario.

Equipo "Navidades en Singapur" empezando la ruta

Equipo “Navidades en Singapur” empezando la ruta

El pavimento de las pasarelas es un entramado metálico por el que puedes ver lo que hay debajo, los que sufren de vértigo pasarán un ratito muy agradable. Así que aquí tenéis una forma barata y original de hacer el Tarzán a lo Singapuriano: selvático pero civilizado.  Bromas aparte, es un sistema de construcción bonito y sostenible con el entorno que ojalá se implantara en más parajes naturales, tantas veces en nombre del acceso al visitante se hace cada barbaridad…

Trama metálica del suelo...uy!! qué vertigooo!

Trama metálica del suelo…uy!! qué vertigooo!

Seguimos paseando hasta llegar al siguiente hito que destacamos del camino, el puente de Henderson Waves. Este es un puente peatonal que cruza Henderson Road por arriba, conectando Telok Blangah Hill Park y Mount Faber Park a 36 metros del suelo, siendo el puente peatonal más alto de Singapur y el más largo de todo el Sudeste Asiático, aunque uno no tenga la sensación de ello hasta que se asoma y mira hacia abajo. El diseño del puente, tanto en su configuración formal como en sus materiales, consigue crear un paseo acogedor, te envuelve en cierta manera creando el mundo cercano del suelo por donde pisas y el mundo lejano de unas bonitas vistas sobre las colinas verdes de los parques y el estrecho de Singapur que ya se divisa. Las Henderson Waves recogen su nombre por las ondulaciones que lo configuran, que cruzan por encima y por debajo de la plataforma horizontal que conforma el camino, creando una continuidad en el recorrido. Cuando estas olas asoman por encima, crean pequeños espacios cubiertos, con bancos para sentarse y descansar un rato, que por cierto, siempre tienen gente haciendo picnics, leyendo o simplemente buscando algo de sombra en la intensidad del clima tropical.

Pequeñas lugares de descanso a lo largo del recorrido generado por las ondulaciones

Pequeñas lugares de descanso a lo largo del recorrido generado por las ondulaciones

Desde el paseo del puente se puede divisar en dirección sur un edificio con cierta polémica, del famoso arquitecto polaco-americano Daniel Libeskind. Ya os habréis dado cuenta que esta ciudad está llena de obras con firma…aquí hay dinerillo, sí señor. Otro día hablaremos con más tranquilidad de esta obra y de la zona donde se sitúa, pero para que os hagáis una idea, solo por la impresión que da y el diseño entre tenebroso y gótico, que asoma por encima del bosque desde  lejos como un edificio fantasmal, lo hemos bautizado Mordor.

Edificio de viviendas diseñado por Libeskind

Edificio de viviendas diseñado por Libeskind

Siguiendo hacia delante llegamos a la última elevación y la más cercana a la costa, el Mount Faber, el punto más alto de la ruta a 105 mt. sobre el nivel del mar. Hay un par de cafeterías, restaurantes e incluso un salón para celebraciones. Es un lugar muy agradable para sentarte, tomar algo y disfrutar de unas vistas estupendas. En uno de ellos se encuentra una campana gigante que llaman “Bell of happiness”, que perteneció al buque escuela polaco Dar Pomorza, fabricada a principios del siglo veinte, y donada por el gobierno polaco en 1992 al pueblo de Singapur. Según los locales hacer sonar la campana da felicidad y properidad a las parejas, así que mientras disfrutes de las vistas cerveza en mano, la campana no dejará de repiquetear, ¡con lo que nos gustan a todos estas tonterías!

Si que suena fuerte eh! jeje

Si que suena fuerte eh! jeje

Desde Mount Faber ya se divisa la muy cercana isla de Sentosa, y desde ese mismo punto se puede tomar un teleférico que conecta con ella, en unos veinte minutos vas y vuelves a la isla por unos 26 dólares, aunque tengo que decir que nosotros no hemos subido por ahora, y que nos hemos deleitado con las vistas de la ciudad que hay desde aquí y que bien merecen por si solas una visita.

Teleférico de conexión entre Mount Faber y Sentosa

Teleférico de conexión entre Mount Faber y Sentosa

Desde aquí continuamos andando ya de bajada hacia el HarbourFront, por el Faber Walk primero, caminos de madera algo más antiguos pero con encanto, y finalmente por el Marang Trail, un camino entre los árboles que baja vertiginosamente hasta la costa, justo en el final de la ruta. Cabe mencionar que justo pegadito a la estación nos encontramos con un auténtico hawker center donde la mayoría de clientes serán locales, y si el paseo te ha dado hambre, seguro que caes en la tentación de picar algo.

Equipo al completo "Navidades en Singapur", estamos en forma!

Equipo al completo “Navidades en Singapur”, estamos en forma!

Disfrutad la rutilla que lo merece, un beso de vuestros flamenquines!

Lu y Miguel

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