La selva en casa

Cuando alguien escucha la palabra Singapur, enseguida dibuja en su mente imágenes de edificios vanguardistas, de una ciudad que participa en la diseminacion del espacio urbano del siglo XXI, o si conoce la idiosincrasia de este pais más allá del devaneo superficial del viajero acelerado, quizá pueda imaginarse la ola de sabores pantagruélicos de un hawker center, el hormiguero zumbeante de onanismo consumista en Orchard road, o el efluvio dulzón del fervor colectivo que impregna los templos, mezquitas e iglesias de esta multifacética sociedad. A casi nadie se le ocurriría pensar en espacios verdes, quizá algunos podrían intuir parques armoniosamente trazados al amparo del virtuosismo zen oriental, pero desde luego nadie destacaría a Singapur por su fastuosidad selvática o exhuberancia tropical.

Y sin embargo, como las meigas, haberlas haylas.

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Lu se adentra en la procelosa jungla

Lu se adentra en la procelosa jungla

Bien es cierto que en Singapur no queda mucho del paisaje que encontro Sir Thomas Raffles allá por 1819: el imparable desarrollo económico combinado con el hecho de que su exiguo territorio debe dar cabida a mas de cuatro millones de almas ha obrado el vulgar milagro de la degradación ya conocido de otras partes del mundo; Llegados al 2013, tan sólo un ramplón 1.5 % del territorio permanece con la vegetación original y si excluimos los bosques de ribera y manglares, es decir, la porción de selva tropical primaria de tierras secas, la cosa se queda en un lacrimoso 0.35%. Este aislado porcentaje se encuentra casi restringido en su totalidad a la Reserva Natural de Bukit Timah de la que hablaremos a continuación.

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A la izquierda, mapa con la vegetación original, a la derecha lo que queda de la vegetación original en el 2010

A la izquierda, mapa con la vegetación original, a la derecha lo que queda de la vegetación original en el 2010. La figura está tomada de aqui.

No todo son malas noticias: muchas areas antaño dañadas están en proceso de recuperación y poco a poco la naturaleza comienza a recolonizar antiguos asentamientos. Por ejemplo, la cuenca central da cobijo a cuatro embalses que abastecen parcialmente de agua a Singapur y al mismo tiempo permiten que un importante bosque secundario se vaya regenerando alrededor de estos pantanos. Se trata de la “Central Catchment Nature Reserve” compuesta por los embalses de MacRitchie al sur, Upper Pierce y Lower Pierce en el centro y finalmente más al norte el Upper Seletar.

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Marbellita al lado de dipterocarpacea gigante

Marbellita al lado de dipterocarpacea gigante

Para los neófitos en la materia (entre los que me incluyo yo, he tenido que hacer una busqueda a fondo por internet), comentar que la vegetación terrestre original de Singapur se componía casi en su totalidad de bosques tropicales primarios de Dipterocarpaceas. Las Dipterocarpaceas son una familia de árboles espléndidos, que pueden llegar a alcanzar hasta 80 metros de altura y vivir cientos de años. Son los representantes mas genuinos de muchos bosques lluviosos tropicales de tierras bajas de Asia, Africa y América, y la mayor biodiversidad de estas especies se encuentra en la Malasia húmeda. Son bosques en claro retroceso, puesto que la madera de estos árboles es muy preciada y de alta calidad. El problema con los bosques tropicales maduros es que una vez talados es muy dificil o directamente imposible que se vuelvan a regenerar y el ecosistema completo que acompaña a estos venerables ancianos practicamente desaparece. Cuando las zonas deforestadas dejan de ser rentables o se abandonan, en su lugar, si las condiciones son adecuadas, un conjunto de especies de “transición” entre el campo yermo y el bosque plenamente maduro aparecen, y con el tiempo, pueden llegar a formar un tipo de ecosistemas a las que se les denomina bosques tropicales secundarios y en el que parte de las especies vegetales y animales originales pueden llegar a establecerse de nuevo, si es que queda algún sitio cerca desde donde puedan emigrar, claro. La mayor parte de las reservas centrales de Singapur están compuestas de bosques de este tipo, resultado del abandono de cultivos de caucho, cacao y frutales que dejaron de ser rentables a mediados del siglo pasado. Muchos Singapurianos esperan que cual ave fénix, la selva original primaria renazca de sus cenizas en estos nuevos terrenos, y aunque se están haciendo muchos esfuerzos al respecto, las dipterocarpaceas y otras especies de árboles dominantes de este ecosistema necesitan cientos de años para mostrarse en todo su esplendor, así que es más que probable que Singapur desaparezca como nación antes de que el deseo de algunos de sus ciudadanos pueda ser una realidad. Sin mencionar claro está, a los cientos de especies que alguna vez existieron por estos lares y que dificilmente volverán.

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geometría troncal de una dipterocarpacea.

geometría troncal de una dipterocarpacea.

Aun así y todo, merece la pena darse un paseo por Bukit Timah y la Reserva Central; Sobre todo si nunca has estado dentro de la selva tropical y crees que tu acomodado espíritu de urbanita no te va a obligar a adentrarte en una jungla real, con elementos hostiles y venenosos de diversa índole. Es probable que veas más especies de plantas que todas las que hay en cualquier punto de Europa, algún que otro bichejo (insectos, reptiles, ardillas y macacos son casi seguros), y por encima de todo, podrás disfrutar de los sonidos de la selva y de la irracional y atávica sensación de sentirse indefenso frente a lo desconocido que acecha paciente al otro lado de los impenetables muros de vegetación.

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Premio para el que descubra el animal escondido! En la selva uno tiene que estar muy atento a lo que le rodea.

Premio para el que descubra el animal escondido! En la selva uno tiene que estar muy atento a lo que le rodea.

Bukit Timah es la estrella de la corona de la red de parques nacionales de Singapur. La conocemos bastante bien porque está a lado de donde vivimos. Y cuando decimos al lado, significa que nos han recomendado no dejar las ventanas abiertas si salimos de casa por si a algún macaco le da por hacer una incursión alimentaria en nuestra despensa. Se trata de una pequeña reserva de 164 hectareas en torno a una colina donde se encuentra el punto más alto de todo Singapur, 163 metros, cuidado con el mal de altura cuando subais. El motivo de que no haya sido nunca talada es que se trata de una de las reservas más antiguas de Singapur establecida ya en el año 1884. Existen alrededor de cuatro sendas muy bien señalizadas, que van desde la típica subida que todo el mundo hace a la cima de la colina, hasta otras un poco más complicadas que rodean en mayor o menos longitud el contorno de la reserva. Es también destacable un sendero para bicis de montaña bastante divertido y excitante con continuos cambios de giros y toboganes y que hace las delicias de Singapurianos y expatriados aficionados al mbt.

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Para nuestros lectores fanáticos de la bici de montaña! venirse a hacer unas trialeras tropicales

Para nuestros lectores fanáticos de la bici de montaña! venirse a hacer unas trialeras tropicales

Hay un centro de visitantes bastante feo y apolillado que requiere una ojeada simplemente para que aprendais lo que no se debe hacer a la hora de componer una musealización que represente un espacio natural en el siglo XXI: animales disecados en un estado de conservación lamentable, que dejaron de parecerse a si mismos hace ya muchos años, paneles informativos con diagramas y fotografías de la época en que todavía se utilizaba el papel de calco, ni un solo espacio interactivo de información, ni un solo juego ameno para niños o no tan niños, maquetas anticuadas y desvencijadas…en fin todo un despropósito que sorprende todavía más viniendo de un país como éste donde la organización, la funcionalidad y la tecnología de vanguardia son sus señas de identidad. Supongo que no servirá de nada, pero desde flamenquines nos gustaría reinvidicar que un espacio tan emblemático y querido por los Singapurienses como la reserva de Bukit Timah debería tener un centro de visitantes a su altura, y no algo sacado de la casa de los Monsters tropicales.

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Ese pedaso de tigre de pelucheeeee. Aunque no os lo creais esa piel contuvo uno de los últimos tigres salvajes de Singapur, allá por los primeros años del siglo XX

Ese pedaso de tigre de pelucheeeee. Aunque no os lo creais esa piel contuvo uno de los últimos tigres salvajes de Singapur, allá por los primeros años del siglo XX

Pegas aparte, pasear por Bukit Timah es toda una experiencia; árboles gigantes que arañan al cielo, lianas que se retuercen por doquier, se entremezclan ávidas de un rayo de sol, luchando por huir de la superficie húmeda y oscura que transcurre a ras de tierra. Se pierde la vista del dosel arbóreo en muchas ocasiones, y excepto los fines de semana, que como todo en Singapur está lleno de gente afanada en aprovechar su tiempo libre, uno puede sentir la grandilocuente soledad de los pioneros de la exploración tropical, nunca emular al Dr. Livingstone fue tan sencillo!

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Dipterocarpacea

Bosques mágicos se ciernen a vuestro paso

No espereis elefantes, tigres ni bichos más grandes que la palma de vuestras manos; Hace decadas que dejaron de pulular por estas tierras, pero con un poco de atención podreis deleitaros con el tamaño gigante que alcanzan muchos insectos y arañas al amparo de las altas temperaturas y la humedad. Podreis ver varias especies de aves, algunas muy llamativas como el drongo o la irena puella y si teneis suerte podreis avistar alguna serpiente o lagarto (Hay varanos de más de un metro).

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Drongo cola de raqueta, un pasote de bicho que podreis encontrar fácilmente por la zona

Drongo cola de raqueta, un pasote de bicho que podreis encontrar fácilmente por la zona

Por supuesto los sempiternos macacos estarán ahí cuando menos lo espereis, son animales que han abandonado sus hábitos tradicionales de alimentación a favor de una vida más fácil y cómoda al lado del hombre, a pesar de lo graciosos que parecen, mirada dulce y entrañable, pueden llegar a ser muy peligrosos y violentos, así que mejor no intenteis acercaros a ellos con comida en la mano y mucho menos alimentarlos! En la selva tienen todo lo que necesitan, y es mejor no acostumbrarlos a la presencia de comida fácil.

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ay que grasiosos los monetes!!!!! acercadles el dedito no tengais miedo!

ay que grasiosos los monetes!!!!! acercadles el dedito no tengais miedo!

El resto de reservas son menos transitadas. Quizá MacRitchie sea la más conocida de todas, puesto que en su embalse se realizan diversas actividades acuáticas y es la mas accesible (varios autobuses te dejan en la misma puerta del parque). Es un sitio ideal para pasear (hay un sendero circular que rodea todo el pantano) o incluso correr para aquellos que quieran iniciarse en el running tropical extremo. Hay una ruta muy recomendable que va desde la reserva de Bukit Timah hasta el embalse de MacRitchie de unos once kilómetros, pasando por varios puntos de interés, como un puente colgante, una torre de observación y varios paseos señalizados que permiten hacerse una idea de la vegetación y el paisaje que dominaba Singapur hace 100 años.

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Lago formado en antigua cantera

Lago formado en antigua cantera

Tanto las reservas centrales como la de Bukit Timah están en un frágil equilibrio en el abismo. En teoría están protegidas y no pueden tocarse, pero hace 10 años se construyó una autopista que aisló aun mas Bukit Timah del resto de las reservas colindantes, con los problemas de fragmentación y alteración del habitat que supuso para ya una agotada y exigua reserva de menos de dos kilométros cuadrados. Eso sin mencionar los planes de expansión, infraestructuras y urbanización previstos por el gobierno para las próximas decadas en las que muchas de las actuales zonas protegidas podrían verse afectadas. Hace poco se ha propuesto una nueva línea de metro que atravesaría la ciudad de Noreste a Suroeste y que pasaría por el norte de la reserva de MacRitchie aislandola del resto. Un estudio reciente de la sociedad natural de Singapur ha determinado que el efecto sería devastador, haciendo más dificil la comunicación y conexión de fauna y flora entre las distintas zonas protegidas. Además, el movimiento de tierras y degradación de acuiferos y subsuelo que supondría una obra de tal magnitud afectaría de forma irreversible a toda el área colindante.

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Los edificios de bloques y la autovia rodean a la reserva, aislándola del resto de espacios naturales.

Los edificios de bloques y la autovia rodean a la reserva, aislándola del resto de espacios naturales.

Como veis, Singapur no deja de ser el reflejo de toda nuestra civilización, sacrificamos la Tierra a cambio de un progreso sin tener muy claro el precio que estamos pagando por ello, y las consecuencias que esto tendrá en el futuro. Mientras tanto, seguimos homogeneizando ecosistemas, culturas, paisajes, cultivos, formas de ocio. Es paradójico el trato al que estamos sometiendo al inmenso campo de pruebas natural que nos hizo surgir como especie y mantenernos a lo largo de milenios. No sabemos muy bien hacia donde nos dirigimos, pero es más que probable que ya no haya marcha atrás. El tiempo dirá si fuimos o no tan ingenuos para creer que atacando a la naturaleza no nos estabamos atacando a nosotros mismos. Mientras tanto, paseen y disfruten de un paisaje que ya era testigo mudo mientras retorcíamos nuestras colas de renacuajos en el fango primordial de la creación, cuando por nuestras neuronas no había rastro de conciencia, ni corriente electrica alguna que codificara nuestra dominante futura existencia.

Cuando deambulo por los pasillos vegetales de Bukit Timah, esmerilados de verde languidez, siento como el ruido tenso de la orquesta selvática atraviesa los átomos de mis pensamientos. Mi alma se agita en un sordo latido, se empequeñece como un grano de arena y al instante muta orgullosa, inmensa y engastada en la pureza insoluble que me rodea. Me sucede lo mismo cuando respiro el aire cortante de la montaña, o cuando los ojos se me pierden risueños en la lejanía del horizonte marino.

¿No tienen nuestros hijos el derecho a elegir si quieren disfrutar de ese bienestar?

Saludos Flamencos

Miguel A. & Lu

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roca abrazada

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9 Respuestas a “La selva en casa

  1. ¡Menuda crónica de viajes que os estáis currando! Digo yo que podríamos ir hablando con la Extra vagante para que os la edite…¡Auguro exitazo! Un beso a los dos.

    • Menos mal que tengo a la pepita grila sevillana que me ha chivado lo que era la Extra vagante esa…jeje, si conoces a la dueña, tu dile que estamos pergeñando un diario de viajes por Singapur mu bonico!
      un besete guapa

      • Excelente idea, hablamos esta tarde con los dueños y que nos busquen editor. Yo me ofrezco para la maquetación pero para ello es fundamental que los de la librería me envíen unas semanitas a Singapur para que me inspire adecuadamente. 😉

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